¿POR QUÉ NOS GUSTA LA NAVIDAD O LA ODIAMOS?

¿POR QUÉ NOS GUSTA LA NAVIDAD O LA ODIAMOS?

christmas-2971961_1920

Sandra Illescas Lorca. alumna de prácticas del Grado de Psicología URJC.-  La Navidad es una fiesta cristiana en la que se celebra el nacimiento de Jesucristo. Se lleva celebrando desde el siglo IV pero, ¿por qué nos gusta o la odiamos, ya seamos cristianos o no cristianos?

Puede que este sentimiento de felicidad o la ausencia de bienestar según se van acercando las fechas navideñas se deba a un proceso de aprendizaje. Desde que nacemos no paramos de aprender de nuestras experiencias y de las de los demás, es decir, de lo que nos pasa a nosotros mismos y de lo que vemos o nos cuentan los demás que les ocurre. Existen numerosos tipos de aprendizaje, pero uno de ellos, es el aprendizaje por asociación. Es posible que la ilusión o la desilusión que tenemos sobre la Navidad se deba a una serie de asociaciones que vamos realizando a lo largo de los años, y es por ello, que nos gusta tanto o tan poco la Navidad y lo que ella simboliza.

Entonces, ¿qué es realmente el aprendizaje asociativo?

El proceso asociativo nos lleva a aprender regularidades de nuestro entorno, de manera que podemos predecir lo que va a ocurrir, y por lo tanto, vamos a poder controlarlo. En el desarrollo de este aprendizaje se produce una automatización, es decir, el hecho de que se repitan las mismas acciones, pensamientos o emociones ante determinadas situaciones hace que el aprendizaje se consolide, se haga más fuerte, y no sea necesaria una representación explícita. De manera que el aprendizaje habrá concluido y ya no hace falta que asociemos los pensamientos, acciones o emociones de manera voluntaria, sino que nuestra mente lo hará por nosotros, porque ya lo hemos automatizado, y nosotros solo seremos conscientes del resultado.

christmas-2260605_1920

¿Cómo podemos relacionar el aprendizaje asociativo con la Navidad?

Las regularidades del entorno que aprendemos en Navidad son las sensaciones agradables como, por ejemplo, estar con nuestros seres queridos o tener tiempo libre, de manera que, como todos los años en estas fechas señaladas ocurre esto, cada año podemos predecir lo que va a ocurrir. Con el paso de numerosas Navidades automatizamos estas sensaciones y experiencias agradables, consolidándolas y provocando que asociemos todas estas cosas positivas evocándolas de manera involuntaria.

Si miramos desde una perspectiva objetiva innumerables objetos y acciones que relacionamos con las fiestas navideñas, como el belén, el abeto con una estrella en la punta y decorado con bolas, luces y figuras, los calcetines rojos, Papá Noel, los Reyes Magos, los villancicos, la cabalgata, el turrón, no tienen nada de particulares ni satisfactorios objetivamente. Sin embargo, a lo largo de nuestra vida, hemos aprendido que todos ellos, y probablemente muchos más, están relacionados con sentimientos agradables como pueden ser la felicidad, el amor, la satisfacción, la ilusión, la nostalgia, la gratitud, la diversión, la euforia, la ternura o la satisfacción; demostrando de esta manera el aprendizaje asociativo.

¿Qué ocurre cuando la Navidad nos evoca emociones desagradables?

rainy-83136_1280

De la misma manera, ocurre con aquellas personas que no se sienten tan cómodas con estas fechas. Con los años, sus experiencias han podido no ser tan encantadoras en las Navidades por diversos motivos como puede ser la ausencia de algún familiar o amigo, o el hecho de tener que reunirse con la familia o personas que no son del todo de su agrado. Estas sensaciones displacenteras se han automatizado y consolidado, asociando todas las experiencias negativas anteriores y evocando sensaciones molestas involuntariamente.

Independientemente de lo que evoque para ti la Navidad, desde el Área de Psicología de la Clínica Universitaria de la URJC te deseamos

Felices Fiestas y Próspero Año 2019!